la soledad terjiversa mis palabras y las hace sentir en una agradable compañía.
el dolor juega en ellas como el dominante de un títere que a pesar de que se vea sin corazón, en verdad está sufriendo y deseando cortar los hilos que los atrapan en una monotonía donde todos pueden tomar el control menos él.
a veces quiere derrumbar esa barrera resistente y expresar lo que siente.
aprender a nadar en los mares de libertad
y llegar a los destinos anhelados,
pedir el auxilio que su interior grita pero que la presión de sus latidos no deja salir,
que sus pulmones exigen aliviar y respirar en desahogo,
pero sus cuerdas vocales obedecen a una ciega razón que lo quiere asfixiar y atragantar en ese nudo en la garganta.
quiere salir, gritar, llorar, reir, saltar, sentir y enloquecer como solo él lo sabe hacer, pues no puede porque no tiene fuerzas, porque vive de intentos fallidos y de llantos frustrados con el agua cortada.
quiere ser, existir siendo lo que por esencia es y no lo que el pasado hizo con él.
busca la llave para dejar de ser un esclavo del dominador pero lo único que encuentra es lo que tampoco puede exigir.
La Tabla
Hace 1 año


1 comentario:
mucho querer ser...
poco intentar disfrutar lo que se es.
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